Convergen cempasúchil, piratería y reventa en torno al GP de México
Desde las primeras horas del día, los alrededores del Autódromo Hermanos Rodríguez se visten de Fórmula 1 y eligen al mismo tiempo una flor para hacerlo: el cempasúchil, símbolo del Día de Muertos y una de las imágenes más reconocibles de México en el mundo. Su temporada colorea camellones y parques con un naranja intenso que florece cada otoño. En el Gran Premio de la capital, la presencia de este elemento fundamental de las ofrendas no sólo adornan la indumentaria de miles de aficionados que asisten al fin de semana más esperado en la Magdalena Mixiuhca, sino que además es testigo de los contrastes fuera de la pista.